miércoles, 23 de junio de 2021

INSTRUCCIONES PARA ASESINAR LA TRISTEZA

 

INSTRUCCIONES PARA ASESINAR LA TRISTEZA

 

Estaba solo y abatido. Miraba el mar sobre una baranda cuando se le acercó. El viento golpeaba fuerte pero ninguno parecía notarlo.

 

“Aunque no lo creas soy tímido” le dijo el anciano bajito. Tenía un bastón de madera en su mano derecha. El joven delgado y hermoso se volteó y lo vio. Mirando nuevamente hacia el horizonte salvaje le respondió con cierto desdén: “Yo también soy tímido”.

 

El joven tenía una camisa blanca y un pantalón negro ajustado. Tenía una rosa blanca abrochada sobre la camisa. A la altura del corazón. La flor se estaba marchitando. Comenzaba a acabarse la plenitud de su belleza.  La camisa danzaba a la par del viento a igual que su corto pelo. 

 

“Es que yo no suelo acercarme a desconocidos” expresó el anciano. “¿Y por qué hoy no estás haciendo lo que sueles hacer?” pregunto a secas mirándolo esta vez. “No sé” respondió el más veterano. “Creo que estoy triste” agregó.

 

El joven dándose vuelta le dijo que también estaba triste. “¿Y por qué?” le pregunto apoyándose con más fuerza sobre su palo de madera. “Primero explíqueme su motivo y después le diré el mío” expresó el joven. Su piel joven se tostaba bajo un sol que le era extranjero.

El anciano le contó que su hija, a la que no había visto hace 33 años, lo había llamado por teléfono. En el llamado le pedía que necesitaba reunirse para saldar ciertos rencores del pasado. Él conto que lloro de la alegría a escondida en su cuarto de trabajo. En secreto para que no lo viera su mucama. Nadie nunca lo vio llorar, a excepción de su difunta mujer. Habían quedado en tomar un café a las diez de la mañana en el famoso bar de Rockfeller. Ya había pasado 7 horas y ella no había aparecido.

 

“Entiendo. ¿Te duele mucho?” preguntó el menos veterano. El anciano no respondió. Solo miró el horizonte por primera vez.  “Capaz le sucedió un imprevisto….” Estaba diciendo el joven cuando el veterano le interrumpió desde la furia: “No me tomé el atrevimiento de acercarme a ti para escuchar lo que todo el mundo me diría”.

“¿Dónde queda el bar?” preguntó entonces.

“¿Por qué? sin sacar la vista del mar.

“Porque vamos a tomar un café. Lo invito” le expreso el joven. Luego lo agarró del brazo que no tenía el palo de madera. Noto que en su mano arrugada tenía un anillo de oro que brillaba a la par del sol. El anciano no limitó con fuerza su cuerpo. Se dejó arrastrar. Se dejó llevar. Caminaron tres cuadras a la velocidad del menos joven. Era la distancia que lo separaba del bar.

Este era gigante. Llenos de cuadros de estrellas de rock. Era un lugar limpio. Lleno de gentes de una clase social elevada. El joven al entrar no sintió vergüenza como en otras veces. Se sentaron en una mesa para dos. Al lado de una ventana. Los atendió una joven muy bonita de ojos claros. Pidieron café. El anciano pidió además un “carlitos”.

                               

“¿A sí que cuando está triste hace cosas que no suele hacer? “dijo más que preguntando , hablando para sí mientras saboreaba el café. El anciano soltó una pequeña carcajada. Si le dijo. “Creo que es la desesperación” agregó.

“¿Qué le gustaría hacer? ¿Hay acaso alguna gloria que no ha podido realizar?” interceptó el joven. “Ahora deseo morir” le respondió el anciano.

 “No me pida que le rompa la cabeza con ese bastón de mierda” dijo el joven. El anciano soltó una risa chillona tan fuerte que el resto de los comensales voltearon hacia su mesa. El joven también rió con menos volumen. Ambos terminaron colorados.

.“¿Qué hacías mirando ese mugroso mar? No te cansas de verlo? preguntó el viejo.

“Es la primera vez que lo veo”.respondió el joven. “¿O sea  que no eres de aquí?”.

-No –respondió el joven, y agregó. “Ahora respóndame ¿Qué le gustaría hacer? Tiene que ser algo que le da mucha vergüenza pero se muere por hacerlo. Tienes que aprovechar la tristeza”.

El anciano miro como perdido el lugar. “Tengo ganas de romper un vaso o algo” respondió después de meditar.

El joven agarró su taza de café y le dijo mirándolo a los ojos “Tírala”.

“¿Estás loco?” lo interceptó el anciano mientras se le llenaron los ojos de agua.

Luego agarró la taza de porcelana con media taza de café negro y la tiró al medio del piso,  provocando un ruido pasmoso.

La sala quedó en silencio por primera vez.

 “¡Vamos tira algo más!” lo alentó el joven. Entonces este empujó el plato donde antes estaban los carlitos haciendo otro ruido vidrioso. El anciano se paró temblando. Agarró el bastón y empezó a golpear con violencia todas las mesas. Quebrando todo lo que había sobre ellas. Al terminar la barbarie, que duro unos largos minutos  permitido por la no reacción de los demás participantes,  pagó todo los daños y los dos cafés con el carlitos. Luego ambos se fueron hablando entre medio de la sala silenciosa y ya algo vacía por ciertas huidas.

 

El más joven le contó que era de Uruguay. Que en tres horas su vuelo salía para retornar a su país. Entonces el anciano lo acompañó al aeropuerto. Le pagó el taxi y caminaron de la mano hasta la estación del vuelo.

Entre vaivenes y otras cosas banales de conversación, en la inevitable separación el más joven preguntó:”¿No cree acaso que hay un misterio detrás de todas las cosas?” El anciano lo besó en la boca y después le dijo que no. Qué no las había. El más joven quedó pasmado. Luego se abrazaron. Y le regalo la rosa del amor frustrado.

 

El anciano al subirse a un taxi notó que la mano donde tenía el anillo estaba morada. Sentía un dolor agudo. Había decidido no toparse demasiado con la mucama. No quería dar explicaciones de la lesión en su mano. El viaje le pareció corto, pero fue largo.


lunes, 7 de junio de 2021

Recuerdos de cuando fui feliz en una tarde cualquiera.

Recuerdo cuando quemaba el sol. Cuando me quemaba con amor un día de semana a mis 18 años. Recuerdo la camisa que llevaba puesta. Era una amarilla. Gastada con líneas sutiles de color celeste. Del mismo celeste de aquel cielo. Solo que los celestes de mis líneas estaban más gastado.

Recuerdo que caminaba , aunque parecía que andaba flotando. Con la sensación de que mis zapatos marrones no tocaban los mosaicos de piedra del suelo. Qué iba hacia una esquina inmensa. Donde habías bares y todo era celestialmente real.

Había ido con mi madre al banco. A cobrar una beca del estado que me daban por estudiar una carrera universitaria. Recuerdo que no llevaba plata en mis bolsillos. Recuerdo que fui feliz esa tarde porque había decidido ser escritor. En ese periodo leía a Garcia Marquez.. Por eso llevaba camisa y zapatos marrones. Porque había decidido a ser escritor. Y era feliz mientras caminaba hacia la inmensa esquina donde unos hombres grandes de edad tomaban su café. 

¿Por qué era feliz?

Recuerdo que la camisa que usaba en honor a mi profesión tenía una mancha de cloro. Qué se volvió rosa. Y quedaba mal. Y quedaba bien. Pero era pobre y una mancha de cloro no creo que derrumbara una simple felicidad "franciscana".

Y llegué a la esquina y escucho que mi madre me grita: "Franco, ven".

Entonces volví a recorrer las mismas dos cuadras , pero en dirección inversa. Y era feliz. El sol me quemaba la camisa amarrilla. Y había decidido ser escritor y estaba absorbiendo todo para escribir una novela que nunca escribí.

Solo ahora escribo un recuerdo perdido de cuando fui feliz.

No había dinero, ni sentido de mi caminata. Solo un andar.

FRANCO TEÓFILO  

domingo, 6 de junio de 2021

EL DILEMA.

EL DILEMA

Es domingo y hace frío. En diez minutos será Lunes. Es decir , en cualquier cercano momento, las palabras dejarán de ser de un Domingo y serán inevitablemente de un Lunes. 

Es como la Muerte, inevitable cuando se hay Vida.

La única forma de que no sean , estas palabras que usted lee, que no sean de un Domingo es cambiando el día a través de un consenso social (porque la distribución del tiempo en días y en hora es un acuerdo , un pre acuerdo social mejor dicho). Es decir , que se junten imbéciles en una plaza o en un congreso , que es lo mismo (hablo de los que se juntan) y dictan que en diez minutos (ahora en 6 minutos exactamente) seguirá siendo Domingo por veinticuatro horas más. Todo por el capricho de un mal escritor. Y lo peor de todo es que ese escritor se cree "escritor".

Es como la Muerte , cuando hay vida. 

La otra vez estaba mirando un vídeo donde un profesor de Física expuso y explico la ley del cambio. La ley física que dicta que todo lo que hoy es mañana no es.

Es decir, hoy esta hoja mañana o algún futuro (cercano o lejano) ya no será una hoja. Será ceniza o algo descompuesto (que podríamos decir que es lo mismo). O que la famosa banda "the Beatles" hoy es popular , y aunque cueste creerlo mañana ya no lo va a ser (en un futuro cercano como lejano).

Y así sucesivamente: la leyenda dicta lo que es hoy mañana no lo es.

El profesor cerró con el ejemplo más frío que podría haber mencionado. Hoy tenemos vida pero mañana no.

No quiero caer en la auto ayuda , porque al terminar de ver el vídeo jamás pensé en la posibilidad de animarme y decir "hay que valorar la vida muchachos". Porque eso ya lo sé, no necesito saber que no la tendré.

Obvio hay que "vivir" como dirían los románticos franceses a pesar del "hambre".

No, solo pensé en Kafka y en la desesperación de los existencialistas y absurdistas. Es decir , no podemos hacer nada ante lo supremo:     que es morir.

Mi reloj marca las 00:01.

Querido lector ¿Sigue siendo Domingo o es Lunes ahora?

FRANCO TEÓFILO



ENTENDIENDO EL SEXO DESDE KAFKA


¿Por qué históricamente el sexo está dentro del tabú?

Obvio, no quiero responder la pregunta clinicamente ni muchos menos históricamente (como la misma pregunta) , primero porque no me interesa y no es el fin de mi pregunta , y segundo porque ya hay diversas respuestas y análisis.

Pues la verdad es importante pero no sirve para nada.

A lo que voy , a la cuestión que quiero llegar es mirar el objeto , que es: "EL SEXO COMO CULPA"
o "El sexo como algo asqueroso e inmundo" , o mejor aun " el sexo como algo MALO"

No me quiero desviar en proposiciones que ya negué. Voy más allá de toda cuestión y filosofía religiosa , más claro , voy más allá de la teología católica. Cuya filosofía y dogma a imperado en el mundo occidental desde hace dos milenios. Claramente el poder de esta cosmovisión ha decaído y perdido  vigor. (¿Pero hasta que punto lo ha perdido? Como dicen los psicoanalistas , nada se va , solo se olvida. Y ese olvido sigue viviendo en el olvido pero afectando el presente.)

En resumen para ser más claro: estamos en el siglo XXI. Y nada es como era. (La frase puede ser de tu agrado o no )

Kafka, escritor universal, le daba asco el sexo, pero no lo negaba como Lovecraft (escritor y cuentista de terror popular en nuestros días). Al contrario , según sus biógrafos , frecuentaba los burdeles y era adicto a la pornografía. Tenía un impulso humano. Pero le daba asco o no necesariamente le despertaba la motivación, cuando debía realizar el coito con sus amantes y novias. Mucho menos la función del matrimonio , donde por un periodo se provee que el sexo sea semanal.

Razones que capte a través de lecturas:
1- Kafka sentía culpa.
2- Kafka era obsesivo y neurótico. Necesitaba control. No caerse. (cosa irónica porque en su escritura se refleja esa falta de control sobre sus personajes y situaciones; las famosas "situaciones kafkianas"). Y por ende, el sexo es falta , ausencia de control.

Obviamente  como interpretaciones sobre las cosas lo hay sobre el sexo. 

Elijo a kafka porque últimamente estoy obsesionado con él , tanto lo estaba Kafka sobre un párrafo perfecto (por eso tardaba tanto en terminar un escrito). No por nada te menciono que era un neutorico , minucioso y perfeccionista en todo lo que hacia. 

Hay que mencionar con el tema de kafka y la relación y vinculación que posicionaba a la mujer , al sexo opuesto eran propios de una época. Kafka era un hombre de la época.

Recomiendo que lean  de  él . la metamorfosis y el cuento largo "La condena" (una genialidad ambas).

No respondo , solo cuestiono.

Y nadie pidió que cuestione.

Tampoco nadie pidio nacer y sin embargo se sabe lo que pasa.

FRANCO TEÓFILO 

  

jueves, 3 de junio de 2021

KAFKA

 



¿Por qué tanta fascinación en el mundo literario por este escritor?

Que más que escritor es un referente literario. ¿Por qué Kafka supera todo los limites y sin quererlo interrumpe en diversas escenas, como la filosofía, la psicología, la sociología, el mundo jurídico, el mundo lingüístico?

Qué tiene kafka? Por qué ya no es lo mismo después de él. Es como Nietzchel en el mundo de la filosofía.

No hay caminos después de ellos. Es que ellos son el caminos. 

Kafka se masturbaba al escribir. Escribió de una noche inspiradora , un cuento largo , uno de sus mejores cuentos: la condena.

Era adicto a la pornografía y a los burdeles según sus biografos.

 Era vegetariano.

Masticaba 40 veces o 70 la comida.

Odiaba a su padre. Y apuesto que era masoquista.

Era apuesto. Sabía seducir pero no convivir. Necesitaba espacio, Y lo entiendo demasiado.

Kafka, borges te ama, Camus te ama, Pizarnik te haría el amor veintenas de veces.

Kafka no te entiendo pero me gustas demasiado.

FRANCO TEÓFILO


martes, 1 de junio de 2021

¿Qué esperar cuando se esta esperando?

Es miércoles. El reloj de mi computadora marcan las 03:30. Es tarde. Muy tarde.

¿Pero para quién? ¿Para la moralidad y el cuidador de mi ser?

Es aquí cuando me cuestiono si todo es relativo. Más que si todo es relativo , que si lo llega a ser: ¿Debo tener miedo acaso?

Otra vez mi religiosidad presente. Otra vez el castigador presente. 

Qué no soy mas que YO mismo.

Aunque leí a Borges decir que el Yo no existe. Atribuido al filosofo Wiggenstein. 

Qué gran frase dijo él , que literalmente (y psicologicamente ) me transformo como un libro de Kafka. La frase es la siguiente:

"EL MUNDO Y LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO ESTÁ LIMITADA A LA CANTIDAD DE PALABRAS QUE CONOZCO"

WIGGESTEIN. (Filosofo austriaco)

El reloj marca las 03:35 y ya ni se lo que digo querido lector. Tal vez la hora altera aun más mi alterado estado de animo. 

A lo que iba ¿Es realmente tarde? Pues es relativo. Depende para quien y las circunstancia.

Pero si para mi es tarde debo responder que si. Qué lo es.

Qué mi vigilador interno (mi moral) se enoje. Ya no es momento para lidiar ni conmigo mismo. Mal consejo.

Los dejo querido lector. La vida es muy corta. Y el dolor es muy largo.

03:38


FRANCO TEÓFILO

miércoles, 5 de mayo de 2021

EL PESCADO, LA ABUELA Y EL CÁNCER

 

                                       EL PESCADO, LA ABUELA Y EL CÁNCER

I

Acompañé a mi abuela al doctor. Se estaba realizando estudios para saber si el cáncer estaba despierto.

 

Ella me había dicho que podía estar durmiendo en su hígado, o en sus pulmones o incluso en su piel.

Múltiples variantes tiene un cuerpo para enfermarse, en especial  cuando se está aferrado a la vida con mucha fuerza.

 Ella, a causa de todo esto, se ponía nerviosa,  y alteraba a todo el mundo. Tanto a mi madre como a mí.  Yo ante su bravura metafísica  la insultaba en silencio, es decir para dentro. Hacía mí.

En la tarde de ayer  se había puesto a maldecir el mundo, decía que este era  injusto, que por qué  a  ella que  (era tan “buena”) le tocaba tal sufrimiento. Lloraba tan fuerte que me imagino que hasta el sordo Alberto la escuchó. Después se la agarró con nosotros. Me dijo que la queríamos bien muerta, que si la queríamos ver  era en la tumba. Entre una cosa y la otra insultó a mi vieja  y a mí ni te cuento  las barbaridades que me dijo querido lector.  Lo que si te cuento es que yo estaba re caliente y por dentro me dije “Esta el cáncer lo tiene  en su alma.”  Luego  sentí culpa y me encerré en el baño  en donde lloré  como un imbécil. Arrepentido pues de  tal pensamiento. Salí  del baño y me juré que para reparar el daño cognitivo (daño que mi abuela desconocía porque jamás escuchó lo que pensé,  a solo que tenga telepatía, que ahí estoy en el horno mal)  debía darle un tremendo beso y  abrazarla con tal tesón  hasta partirla en dos. Me dije  que si se moría  era de recibir tanta ternura. Pero apenas crucé el comedor y la vi sentada en el sillón  con el típico  camisón , me agarró una parálisis espiritual que lo único que hice (de todo lo que me prometí) fue sentarme en el sillón vacío que estaba enfrente de ella. Ella tomaba mate y miraba en la tele una novela mala.

“Dale cagón, levántate y dale un beso. Dale un abrazo y rómpele las vértebras” me dije.

“Abuela te amo” dije adentro mío pero por fuera sin embargo pregunté:

“Abuela, ¿Necesitas algo?”

Ella volteo del televisor a mi cara y me dijo ofreciéndome un mate : “Sí. Si no tenes nada que hacer… porque siempre algo tenes – típica ironía abueliana -, ¿Me acompañarías mañana al doctor de los dolores?” “Si abu, sí, sí” dije tomando el mate dulce. (Mi abuela lo toma amargo pero le puso azúcar para mimarme).

 

II

“¿Tanto va a tardar? Hace como más de media hora que entró esa mujercita. Este se la debe estar revolcando” dijo mi abuela en el medio de la sala de espera.

La sala era grande, de paredes blancas, techo alto (también blanco) y piso gris. Un par de sillas vacías para esperar cerca de las salas de los profesionales.

“¡Sos terrible abuela!” dije.

“¡Si es la verdad! Si entro yo en cinco minutos me suelta.”

“Pero bueno abu , paciencia. Ya nos van…. Ya te van a atender”

“Paciencia las pelotas” dijo ella algo nerviosa.

Ella era experta en todo lo relacionado a los hospitales y doctores. Había ido a un sinfín de veces a distintas guardias y a unos más sinfines de veces a hacerse estudios.  Pero de las muchas veces que la acompañaba era la primera vez que la veía nerviosa.

“¿Cómo es la anécdota del doctor Pájaro?” pregunté.

“¿Qué?” repreguntó ella con tremenda cara de pocos amigos.

“Nada, nada”

“Yo llamé, – dijo mi abuela sacándose los lentes y refregándose los ojos-  tenía que sacar un turno. Digo mi nombre y  pido el turno para  el doctor Pescado.  Entonces la chica del otro lado  me pregunta: “¿el doctor Pescado?, No hay ningún doctor llamado Pescado”. Y yo le digo que si , que tengo anotado en un papel , QUÉ PIDA TURNO AL DOCTOR PESCADO. Le pedí amablemente como siempre – ironizando – que revise bien y me saque un maldito turno para el doctor Pescado. Y la pobrecita me dice que lo siente pero que no existe ningún doctor con el apellido Pescado. Y yo me puse como loca , la apure … - comenzó a reírse – … pobrecita. Entonces es cuando me percato y no sé porque  miro el papel que tenía en la mano y veo que decía “SACAR TURNO A LA MAÑANA CON EL DOCTOR PÁJARO.”

Entonces estallé con mi abuela  de risa en el medio de la vacía sala blanca ,donde los espíritus cada dos por tres ríen.

“Y le digo “perdonadme, perdóname. Soy una estúpida. Dije doctor Pescado pero era doctor Pájaro.” La pobre chica también río. Que lío hice” dijo ella apagando su risa.

 “Cómo haces siempre, ¿no? “le dije.

 “Cállate” expresó ella más relajada.

“Maidana , Laura” se escucha decir en una voz gruesa. Era el doctor que llamaba de la puerta. Este era alto (como muchos doctores) y delgado, con cabello corto y oscuro. “Pase señora” repitió al ver a mi abuela que se acercaba a la sala  rengueando con el bastón. En el transcurso salió la jovencita que estaba atendiendo antes. Realmente era bonita. Pero no creo que el doctor se la haya tirado en la sala. No creo que hayan intercambiado fluidos en la mesa donde ahora mi abuela apoyaba sus manos. Es muy arriesgado o tal vez soy muy inocente.

Yo me quedé en la sala de espera. Como hacia siempre.

Y ahora quedaba esperar. Aguantar. Esa cosa que se hace toda la vida. Esperar algo. Nunca se sabe el qué. Solo esperar.

Aunque debo admitir que una de las virtudes que tengo es esperar. Esperar la comida, esperar la disculpa, un sexo ocasional. Todavía sigo esperando el amor. (Creo que se espera cuando algo es posible que llegue, a pesar de las pocas probabilidades sean casi nulas).

Salió mi abuela de la puerta derecha sin apoyar el bastón en el suelo. Lloraba. Me dijo enojada “¡vamos!”. Me levanté y vi al doctor que me miraba. Le ofrecí el brazo para que ella me agarrara.

“No necesito tu brazo” dijo mi abuela.

Tomamos el ascensor.  Salimos del hospital. Hacía demasiado frío para las situación. Esperamos  el colectivo. Qué mucho no tardó. Este estaba vacío. Nos sentamos adelante. Ella lloraba en silencio.

Estaba despierto el hijo de puta. No sé dónde. Al carajo el lugar donde dormía. Estaba despierto.

“No quiero entierro” dijo ella.

“No pensés en eso abue…”

“No quiero entierro” me interrumpió.

Pensé y pensé  en algo que la hiciera reír. Y se me ocurrió sugerirle que llamemos al doctor Pescado. Seguir con esa puta historia.  Pero en cambio la besé y la abrasé con fuerza cerrando los ojos.

 Ella quedó desconcertada.

“¡Por favor abue, decime que te dolió!” dije cuando la solté.   

 

                                                                FRANCO TEÓFILO

martes, 4 de mayo de 2021

LA REFLEXIÓN DE ANDRES.

 Necesito eyacular. Mojar a todas las mujeres que se cruzan por mi mente. 

Necesito ser frío y no entregarme.

La vida de por si es hastiosa como para agregar el dolor más hermoso y a su vez el dolor más puto de la existencia: enamorarse.

Es preferible cerrarse. No depender de nada ni de nadie. No darse. Cerrarse en la burbuja del Yo (a pesar del que el Yo no exista)

Pero le damos "vida" ficticia para agarrarnos de algo.

La vida para no ser aniquilada necesita ser agarrada de algo: algunos eligen el fútbol , otros la paja, otros la comida chatarra hecha en un bulevar de la ciudad, lo que pueden el sexo o el dinero (o las dos cosas juntas, casi siempre es así). Después están los enfermos masoquistas que se agarran del Amor.

En fin, todos nos agarramos de algo para seguir viviendo.

Nos mentimos descaradamente. Nos engañamos. Pero no es para tanto. El ser humano, el yo , el amor es un engaño. Una falsa seguridad.

No hay amor ni seguridad. Solo engaño. Debajo del engaño: la incertidumbre. Debajo de la incertidumbre:el dolor.

Ahora me encuentro en plena misa católica. El sacerdote está parado levantando una hostia grande. Yo estoy arrodillado como todos los demás. Miraba desde el suelo la cruz grande detrás del cura gordo.

Miraba a Jesuscristo con muchas ganas de eyacular caras. Y no me importaba si esas caras no querían.

Obvio, tengo moral. Pero no me gusta cuando habla muy fuerte como si lo supiera todo. Por eso la escucho de a rato.

También me hablaba el amor pero no lo escuchaba.

Si, estaba en la vereda del frente, contra el mundo. Solo en mi mundo y con la leche hirviendo entre mis piernas mientras la gente de mi alrededor adoraba a una cruz.


                                                   FRANCO TEÓFILO

lunes, 3 de mayo de 2021

contactos

  

Instagram: franquitokpas


Facebook: Franquito pascualini


Gmail: francopilanga@gmail.com


WAPP: Pedicelo a tu mamá.

COMO TOCAR COME AS YOU ARE


 HOLA, LES DEJO UN ENLACE DE MI TOCANDO COME AS YOU ARE.


                                                             

UNA COSA...BUENO, VARIAS COSAS:


1- SACO LA MAYÚSCULA PORQUE NO ESTOY GRITANDO.


2.. la desactive PERO (ahí si grite) no lo hice adrede


3-.Amo nirvana pero soy realistas, si eres nuevo en la guitarra y estás empezando a tocarla , las canciones de Nirvana son ideal. Y este famoso tema no es la excepción.

 Hablo del famoso Come as you are.

Dejo en enlace de mi cuenta de youtuve, BAH...en realidad del video y por favor si te sirve....seguirme....y háblame , yo te hablo.

VIDEO TUTORIAL DE COME AS YOU ARE


GRACIAS POR NADA....


P.D. : A tu novia le gusta Bad Bonny






INSTRUCCIONES PARA ASESINAR LA TRISTEZA

  INSTRUCCIONES PARA ASESINAR LA TRISTEZA   Estaba solo y abatido. Miraba el mar sobre una baranda cuando se le acercó. El viento golpea...